La Niñera - 2x22 La Canción Del Mayordomo (Latino)


Uploaded by loveify90 on 12.11.2012

Transcript:
¡Niles, eso es increíble! Todo el día en tu papel de mayordomo...
...¿y resulta que tienes esa voz?
Suena igual que Jim Nabors mezclado con Gomer Pyle.
"¡Sorpresa, sorpresa!"
No me hagas reír. Acabo de hablar...
...con mi hermana Nadine, la que se dedica al catering.
- Su marido la ha dejado. - Vaya.
Aunque no me sorprende.
Barry es un miserable y yo lo sé bien.
Salí con él seis meses antes de que Nadine me lo robara.
- Señorita Fine - Sabes...
...ojalá pudiera arreglármelas para traerla...
...y que se quede con nosotros un par de días.
Se lo debo. Procedemos del mismo útero...
...pero ella pesaba seis kilos. Tras ella, mamá fue un tobogán de agua.
¿Por qué crees que tengo una frente tan bonita?
- Señorita Fine... - Sabes, Niles...
...estos aperitivos no están mal, pero te has pasado un poco con la canela.
Se está comiendo los pétalos secos.
Ah, es fibra.
Esto es lo último que necesitaba ver para empezar el día.
Bueno, ¿por qué no le cambia el horario laboral?
Mi cantante solista se ha ido justo antes de la prueba con los inversores.
No puedo creer que nos haya dejado tirados.
- Bien, ¿por qué no usa a Niles? - ¿Niles?
No, no, has entendido mal. Ha dicho que nos ha dejado tirados.
No "húndenos".
Creo que se está perdiendo una gran oportunidad.
Quizás no debería abrir la boca. ¿Qué pasaría si él quisiera hacerlo?
Sí quiero, por eso amo mi trabajo.
Señor Sheffield, él podría haber triunfado con su voz...
...pero en vez de eso eligió servirle.
No es un hombre inteligente, pero tiene mucho talento.
Señorita Fine, en serio. Necesitamos a alguien con una gran voz.
Que sepa expresar emociones.
Convenza al fondo de la sala.
¡Cante, Louise!
¡Bravo!
¡Dios mío, Maxwell, eso ha sido estupendo!
Entre las diez cosas que ella dice sola en la cama.
- Niles... - ¿Sí?
...quizás debieras echar un vistazo a la partitura.
Señor Sheffield, estaba pensando...
...que con Niles ensayando su canción, ¿quién va a cocinar?
Usted podría ayudarnos, señorita Fine.
Me encantaría.
Pero recuerde, esto soy yo haciendo una infusión de Lipton.
Tendré que contratar a alguien.
Ah, no. ¿Un extraño con todas las cosas caras...
...que tiene por aquí? Quiero decir, cosas que he roto sola...
Si uno de nosotros tuviera algún familiar relacionado con el catering...
- ¿Qué? - ¿Su hermana no se dedica a eso?
Ah, señor Sheffield, sabe...
...por eso trabajo para usted, colega.
Eh, Niles, eso es precioso.
Si te pusieras un gorro judío...
...podrías ser solista en el coro de la sinagoga de Beth Shalom.
Fran, ¿qué te parece esta blusa?
Eso depende. ¿Piensas ponértela...
...con una minifalda de cuero o solo con leotardos?
Es para una chica que me gusta.
- Es su cumpleaños. - Bueno, B, es transparente.
Ah, vaya...
- No me había dado cuenta. - Ya, ya.
¿Has visto a ese chico? ¿Querer comprar una blusa transparente...
...a una chiquilla?
Me recuerda a mi ex novio, Danny.
¿Sabes que una vez por mi cumpleaños me compró un tanga?
- Qué inapropiado, querida. - Si el cumpleaños...
...de mi madre no fuera dos días después, aún lo tendría.
Esa es Nadine.
Es un poco pegajosa.
- Hola, ángel. - Hola, Nay.
Ah, Nay, siento mucho que te pelearas con Barry.
Por favor, estoy bien.
- ¿Funciona esta trituradora? - Sí. ¿Por qué?
Bueno, al menos ya has hecho las paces.
Te presento a Niles, el mayordomo.
- ¿Cómo está? - Tomo pastillas.
Niles, ¿a quién se parece mi hermana?
- ¿A su madre? - Niles, ya está bastante deprimida.
- ¿A un par de rellenos para sostén? - Farrah Fawcett.
- Ah, sí, sí, es notable. - Todo el mundo lo dice.
Nay, vamos, siéntate. Me alegro de que estés aquí.
Es bueno que te alejes un par de días.
Aunque echarás de menos a las niñas.
Se parecen a Barry. Eso lo hace más fácil.
- Debe de ser duro para ellas. - El divorcio es algo duro.
No. Me refiero a que se quedarán con mamá.
Es increíble que viviendo allí, no nos convirtiéramos en dos chismosas.
- ¡Lo que te digo! - ¡Lo que te digo!
¡Qué tiempos aquellos, amiga!
Creía que nunca terminarían.
Loehmann's ya tiene esa gran remesa.
- ¿Fuiste allí el jueves? - No. Tenía una barbacoa.
Apilé toda la ropa de Barry fuera de la casa de su madre y le prendí fuego.
Bueno, mientras no estés resentida...
Barry y yo dejamos de acostarnos hace dos años. ¿Sabes por qué?
¿Porque tenías esa cosa en la barriga que había que drenar?
No. Eso no le preocupaba.
Porque ya no podía seguir comportándose como un animal.
Sí. Bueno, eso fue porque le dedicaba las noches...
...a esa dependienta putilla de la tienda de jerséis Wilson.
- ¿Qué dependienta? - Nada.
Fran, haz que me lo devuelva.
- Me estás haciendo daño. - Fran, esas podríamos ser nosotras.
No. Tú solías arrastrarme de la nariz.
Para, para. ¿Qué pasa?
- Gracie me ha robado el pintalabios. - No, no lo he hecho.
¿No es un poco pequeña para llevar maquillaje?
¿No crees que es un poco pequeña para dejar que su novio...?
¿Sabes, Fran? Creo que puedo encargarme de esto.
Quiero que seas más agradable con tu hermana...
...porque quizá algún día necesites un órgano...
...y tu hermano tiene un grupo sanguíneo distinto.
- Venid aquí. Miradnos a mí y Nay. - Te quiero, ángel. Dame un riñón.
Toma los dos.
Cuántos recuerdos.
Recuerdo que siempre estabas robándome mis cosas.
Nay, ¿que haces con mi jersey?
- Mi jersey. - No lo es.
- Recuerdo que me lo diste. - No lo hice.
- Sí lo hiciste. - Mentirosa. Dámelo.
- No. - Dámelo. Es mío.
- Bien. Tú ganas. - Bien.
A la piscina.
Para. Animal.
- Di "tía". - Muérete.
- Te escupiré. - ¡Mamá!
Hola, niñas. ¿Habéis solucionado vuestro problemilla?
Buenos días.
- Niles, té. - Sí, me gustaría tomar uno.
Tengo la garganta un poco seca. Y échele un poquito de menta.
- No te voy a servir un té. - Bien, no cantaré en su espectáculo.
¿Limón?
Sí. Pero no nos quedan. Tome diez dólares.
Cómprese un poco de cuero masticable para usted.
Está bien, Nay. No he llenado la bañera para mí.
A lo mejor vienen Butch y Sundance...
...y pensaba que quizás quisieran dar de beber a sus caballos.
¿Entiendo que Eva y Zsa Zsa no se llevan bien?
Ah, Niles, mi hermana siempre ha querido...
...todo lo que yo he tenido.
Mi ropa, mis juguetes.
Una vez me corté el pelo de pena porque sabía que le quedaría fatal.
Me costó 12 semanas que me creciera, pero ella parecía el primo ltt.
Entre nosotros, si ella pudiera, sería como yo.
- Seguro que exagera. - No, no estoy...
Buenos días a todos.
Buenos días. ¿Le gustaría un cruasán recién hecho?
Ah, eso suena fabuloso.
- ¿Seguro que no es problema? - Claro que no.
Cuando la señorita Babcock vuelva la enviaré otra vez fuera.
Nay, quizás no fue tan buena idea que te quedaras aquí.
- ¿Qué quieres decir? - Que quizás debieras irte.
No lo entiendo.
Por eso lo hiciste tan mal en $ 20. 000 Pyramid...
...y Betty White quería pegarte.
¿Por qué me haces esto? Mi marido me está dejando.
Nay, cálmate. Encontrarás a otro.
Con tus artes culinarias te ganarás el corazón de cualquier hombre.
Para ti es fácil decirlo. Eres muy afortunada.
Vives como Elly May Clampett.
- Tienes un hombre magnífico. - ¿Yo? ¿Dónde? ¿Dónde?
Buenos días, señoras.
¿El señor Sheffield? Es mi jefe.
Entonces, ¿no hay nada entre tú y él?
No.
Entonces no te importa si voy tras él.
¿Huelo a farfalle pesto?
No. Ella no viene hasta al jueves.
Señor Sheffield, querido, venga aquí. Pruebe esto.
Está bueno, ¿no?
- Señorita Fine, ¿ocurre algo? - No, lo siento.
Solo que detesto un gran trozo de grasa.
Ahí es donde reside todo el sabor.
¿Qué ocurre, Nadine? ¿Necesitas que te drenen esa cosa otra vez?
Vigile mis bolitas. Debo subir a mi habitación.
Mi habitación, Nay.
Por cierto, tus bolitas te llegan hasta las rodillas.
Señorita Fine, su hermana es una cocinera maravillosa.
¿Dónde ha estado escondiéndola?
En un tarro con agujeros para el aire en la tapa.
¿Perdone?
¿No ve lo que está haciendo? Se está arrojando a sus brazos.
- Está cocinando para mí. - Sí, bueno...
...nada como algo salido del horno para demostrar el amor.
Ha perdido la cabeza. ¿Lo sabe?
Gracias a Dios no trabaja con maquinaria pesada.
Solo educa a mis hijos.
Queda algo por decir acerca de la "riflelidad" entre hermanas.
- Quiere decir "rivalidad", Srta. Fine. - No, me refiero a...
¡Nadine! ¿Hay algo que pueda hacer por usted?
Pensaba que igual querría picar algo antes de ir a la cama.
Buenas noches, señor Sheffield. Buenas noches, Nay.
¡Nadine!
Pensé que el señor Sheffield tendría hambre.
En realidad, aún estoy muy lleno de la cena.
¿Qué pasa? ¿Hay sitio siempre para gelatina?
¿Cómo te atreves a entrar en la habitación de mi jefe...
...vestida como si tuvieras más de 30 y estuvieras desesperada?
Toma. Cúbrete.
Fue una oferta de dos por uno.
No tengo nada de qué avergonzarme. Tengo una bonita figura.
Ella no es la única con un cuerpazo.
No le digas a mi jefe que tengo un cuerpazo.
No está ciego.
- Venga, vámonos. - Eh, sin empujar.
¡Señoritas! ¡Señoritas!
Señoritas, peléense afuera. O a una fosa de barro.
Ah, ¿necesita otra almohada, señor?
Buenas noches, Niles.
- En realidad no estoy muy cansado. - Buenas noches, Niles.
¿Nos perdona? Me gustaría hablar a solas con su hermana, por favor.
Ya lo has oído. Fuera.
Creo que me está hablando a mí, Nay. ¿Cierto?
Buenas noches, señor Sheffield. Si quiere algo, estaré en mi habitación.
Mi habitación, Nay.
Bueno, felicidades, señorita Fine. Tenía razón acerca de su hermana.
¿Hay alguien en su familia que no esté como una cabra?
Tendré que pensarlo con calma.
Si no fuera tan buena cocinera...
...la echaría antes de la audición para los inversores.
Esta es la primera vez que estoy en su dormitorio.
No se parece en nada a lo que había imaginado.
Parece sacada del Octopussy de James Bond.
- Fuera. - Adiós.
- ¿Quién abre la puerta? - Tú, tú, tú...
¿Nervioso, Niles?
No. Veo esto como una oportunidad de realizar el sueño de una vida, señor.
Odio las audiciones de los inversores. Tanta presión...
...tanto en juego, tantas vidas, tantos trabajos...
...todo dependiendo de esta única noche.
Bueno, continúa.
Sabes, si mamá supiera cómo su hija mayor...
...se portó anoche, te aseguro que estaría muy avergonzada.
Haría su equipaje y se mudaría a Florida.
"Llamar a mamá".
No sabía que mamá tenía dos hijas.
Estaba muy ocupada subiendo tu vestido y enseñando tus muslos.
¿Esto envidiabas? Si ya no puedo llevar vestidos cortos.
¿Has llamado a Barry?
Tuve que hacerlo, Nadine.
Es hora de que vayas a casa y te enfrentes a tus demonios.
Bonita manera de llamar a tus sobrinas.
No me refería a ellas. Aunque...
¿Ha llamado alguien para reparar el aire acondicionado...?
¿Fran?
- ¿Nay? - Bar.
Así es como te encuentro...
...en la cocina de otro hombre.
- Me pagan. - Hay una palabra para eso.
- Sí, Barry, se llama "cocinera". - Ah, sí, su gran carrera.
No sabes cómo solía ser.
Yo lo tenía todas las noches.
Vale. Eso es más de lo que necesitaba oír de mi cuñado.
Mi mujer está sirviendo a medio Long Island...
...y yo paso hambre. - ¡Lárgate!
Bien. Estáis hablando. Esto es bueno.
- ¡Cállate! - ¡Cállate!
Vale. Se dirigen a la audición de los inversores.
Esto es malo.
Es el final del primer acto. Es una balada cantada por Niles...
Niles...
...Mayordomo, Niles Mayordomo. Señoras y señores.
- Jamás debí casarme contigo. - ¡Te voy a demandar!
No pido mucho.
- Pizza, pavo de vez en cuando... - Estoy harta de atiborrarte, Barry.
- ¿A mí qué me importa? - Callaos.
El señor Sheffield está ahí fuera con un puñado de ricos...
...intentando sacarles la pasta.
No te preocupes, yo me encargaré de esto discretamente.
¡Niñera Fine!
Señorita Fine, no tengo palabras.
Es el numerito más vergonzoso, espantoso y penoso de su vida.
Creía que se había quedado sin palabras.
Toma, Maxwell, adelante. Ábrele su cabeza peluda.
C.C., hay gente rica ahí fuera.
- No dejes que se vayan. - Entendido.
Perdone, señor. ¿Cómo cree que ha ido?
¿No ha notado que Larry, Moe y Curly estaban discutiendo en el fondo?
Bueno, sí. Pero, ¿cómo he estado?
Has estado estupendo, viejo.
- Te llamaremos. - ¡Sí!
¿Este es el tipo para el que cocinas?
Barry Cooperman. ¿Qué tal?
Maxwell Sheffield. No muy bien.
¿Tiene un apetito tan grande como el mío?
Nadie lo tiene, Barry.
Tiene que comer cuatro o cinco veces al día.
No me digas. A él le basta con dos huevos escalfados y una tostada.
- ¿Eso es todo? - Sí.
Luego se pone de costado y se va a dormir.
Barry, no te pongas celoso porque ella cocine para otros hombres.
Queda de sobra para ti.
Y tú, Nay, si quieres que tu hombre vuelva...
...tendrás que hacerle el desayuno, la comida y la cena.
Y echo de menos mis tentempiés nocturnos.
Ah, Barry, te he estado desatendiendo.
A partir de ahora lo tendrás siempre que quieras...
...sobre la mesa de la cocina.
Hablando de comida, que es de lo que espero que estamos hablando...
...¿podríamos llevar algo ahí fuera?
Por supuesto, señor Sheffield. Todo excepto mi paté.
Eso es para mi marido.
Vaya.
Nena, eso está bueno.
Tengo que sacar algunas cosas de mi habitación.
Mi habitación, Nay.
Maxwell, jamás creerías esto.
Lo primero, odian la canción de Niles. Voy a decírselo.
Lo segundo, les ha encantado la comedia desarrollada al fondo.
Nos están inundando de dinero. Es mejor que salgas fuera.
- Bueno. - ¿Decía?
Mejor voy para allá.
Aumento de sueldo, empieza hoy.
Tome.
Mamá, no lo vas a creer.
Nadine se metió en la habitación del señor Sheffield...
...con una lencería insignificante...
...llevando un costillar de cordero asado.
¿Cómo que por qué no pensé yo en eso antes?
No, no es por eso por lo que no estoy casada.
¿Cómo está mi mano? Horrible, mamá, horrible.